INGREDIENTE

Miel

Hidratante y antiséptica
25
Productos con este ingrediente

La miel es el fluido dulce y viscoso que las abejas nos regalan. Tiene una amplísima gama de beneficios. Es nutritivo, antibacteriano, antiséptico, antioxidante y antifúngico, entre otros beneficios, lo que lo convierten en un ingrediente indispensable para nuestros productos (sobre todo para la piel y el pelo).

Descripción

Descripción

La miel se ha utilizado como ungüento durante más de 2000 años gracias a su naturaleza antiséptica. Las abejas recogen el néctar de las plantas, lo llevan a sus colmenas y lo convierten en miel. El color, la fragancia y las propiedades de esta miel dependen de la fuente del néctar. También es un humectante natural, lo que significa que atrae y retiene la humedad. Si no la diluimos, la miel se conserva durante años y aunque se pueda cristalizar (un proceso natural) vuelve a su estado natural con un poco de calor. Esto hace que la utilicemos en muchos de nuestros productos en lugar de conservantes sintéticos para crear nuestras fórmulas autoconservantes.

Además de ser muy hidratante, su acción antibacteriana ayuda a limpiar en profundidad cualquier superficie en la que se aplique, de ahí que las usemos en nuestras mascarillas. Es adecuada para pieles sensibles además de proteger nuestros labios (dentro de nuestros bálsamos labiales).

 

De un vistazo

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Beneficio
Acondiciona e hidrata la piel y el cabello.
Momento de la recolección
Various
Origen
Hungría, Grecia y Reino Unido
Miel Los siguientes productos contienen
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DESTACADO

Las expertas en química natural

En 1758, Carlos Linneo dio a la abeja su nombre científico, Apis mellifera, sin tener ni idea del inmenso trabajo que este pequeño insecto llevaba a cabo para producir miel. Este nombre significa, literalmente, "abeja que lleva miel", lo que sugiere que las abejas transportan la miel directamente de las flores. Arrepentido de haber elegido un nombre tan poco apropiado, intentó corregirlo más adelante por "abeja que fabrica miel", pero para aquel entonces el original ya se había normalizado.

 

Afortunadamente, hoy en día las abejas son reconocidas por su papel como expertas en química natural. 

"No conozco ningún otro fenómeno parecido en el reino animal", declara Jonathan Powell, miembro del Natural Beekeeping Trust. “Su impacto sobre el mundo natural es más que considerable: no sólo afectan a las plantas, también a los herbívoros que las comen y a los insectos que dependen de las mismas fuentes de alimentación. Son las granjeras de la naturaleza, proporcionan alimento de forma directa e indirecta al resto de las especies. Deberíamos respetar mucho más este regalo y reflexionar profundamente sobre cómo se produce la miel.”

Esto es algo de lo que el apicultor Mike Madgwick (Dorset, Reino Unido) sabe mucho. Con 25 colmenas a su cuidado, este experto nos explica: “La miel es básicamente una solución supersaturada de azúcares monosacáridos: fructosa y glucosa. Las abejas guardan el néctar en su buche (estómago de miel), una parte de su vientre especialmente adaptada para transportar el néctar hasta la colmena. Una abeja puede cargar una cantidad considerable de néctar si lo comparamos con su propio peso corporal."

“Entonces vuelve a la colmena y la abeja obrera regurgita el néctar a otras abejas del enjambre cuya función especial es fabricar miel. A través de un proceso de constantes regurgitaciones entre abejas del enjambre, la concentración de agua del néctar baja de un 70-80% a un 20%. Este néctar superconcentrado (y químicamente modificado a medida que la mezcla de azúcares se ve alterada) es miel.”

El proceso de transformar el néctar en miel es delicado y requiere de una atención meticulosa con los detalles. A medida que el néctar se va concentrando, enzimas y cantidades mínimas de agentes antioxidantes provenientes de los estómagos de las abejas se añaden a la solución. Cuando el néctar está superconcentrado, se vierte en los panales de la colmena del enjambre reservados al almacenaje de comida.
“La concentración es importante: si el contenido de agua sobrepasa el 20%, hay peligro de que la miel fermente y entonces las abejas no podrán usarla como alimento", explica Mike Madgwick. 

“Muy pocas bacterias y microorganismos pueden sobrevivir en la miel,” explica Diane Roberts, representante de prensa de la British Beekeepers Association. “La miel es ácida con un pH entre 3 y 4'5, lo que permite limitar el crecimiento excesivo de bacterias y hongos.”

"Nuestras interacciones con las abejas no necesitan ser tan complicadas."

Apicultura responsable alrededor del mundo

Las propiedades autoconservantes y antimicrobianas por naturaleza de la miel han hecho de ella un ingrediente rico y valioso a lo largo de toda la historia de la humanidad. Existen pinturas rupestres del antiguo Egipto que datan de 2400 a.C. y que representan escenas apícolas, con técnicas muy parecidas a las modernas. Eva Crane, en su libro The Archaeology of Beekeeping (1984), lo explica: “Lo cierto es que ha habido muy pocos cambios, incluso después de 4400 años."

Y, a pesar de que la técnica no haya cambiado demasiado desde la época del antiguo Egipto, la demanda de esta delicia dorada no hace más que crecer. La miel es un básico de despensa fácil de obtener en todo el mundo pero, al ser un bien tan preciado, es importante que nos aseguremos de que los apicultores ejerzan de guardianes protectores de las abejas y no de productores de miel.

La miel en el corazón de la naturaleza

En los bosques verdes y sin cultivar que cubren alrededor del 60% de Zambia, se puede escuchar el zumbido de las abejas salvajes, revoloteando entre la flora. La apicultura tradicional es una fuente popular de ingresos para las comunidades del lugar. Las poblaciones locales actúan como guardianes de las abejas en lugar de usar pesticidas y herbicidas. 

“Son expertos de alto nivel, sienten un gran respeto por las abejas y pasan sus conocimientos de generación en generación. Los padres enseñan a sus hijos el arte de la apicultura desde edades muy tempranas para asegurarse de que no les tengan miedo y porque, aunque finalmente se dediquen a otro sector profesional, esta competencia tan respetada puede generar preciados ingresos adicionales", explica Gabbi Loedolff, compradora de ingredientes Lush. 

Los apicultores fabrican a mano colmenas tradicionales en la corteza de los árboles según los conocimientos transmitidos de generación en generación. Un árbol puede usarse para crear entre 15 y 20 colmenas (con un impacto mínimo en el medio ambiente) que las abejas habitarán durante unos 10 años. Para recolectar la miel, los apicultores escalan los árboles (generalmente sin ningún tipo de equipamiento de protección) para recuperar el cilindro hueco de la colmena hecho de corteza y extraer el rico panal de abeja. Teniendo en cuenta que las abejas prefieren las colmenas en lugares muy altos, esta maniobra se convierte en un auténtico reto.

Una vuelta a los orígenes para la apicultura inglesa

La apicultura en Zambia es una forma más que intrépida de recolectar miel si la comparamos con la extendida producción comercial, pero otras técnicas pioneras se están desarrollando en lugares más cercanos. Philip Chandler, apicultor de Devon, decidió hace años volver a los orígenes y adaptar un acercamiento a la apicultura más natural con la esperanza de aumentar el número de abejas: "Comencé con colmenas y un equipamiento convencionales, pero enseguida me pregunté por qué era necesario utilizar materiales tan complejos para una operación tan sencilla en esencia. Nuestras interacciones con las abejas no necesitan ser tan complicadas.”

Phil utiliza colmenas horizontales con barras (un dispositivo sencillo que ofrece más libertad a las abejas a la hora de producir miel) con técnicas de elevación que ayudan a las abejas a resistir enfermedades locales; o, como él afirma: "solucionar sus propios problemas." Por ejemplo, admite que sólo compró tres reinas en la Universidad de Sussex porque éstas poseen una habilidad muy particular: “Las reinas son capaces de detectar las termitas Varroa destructor presentes en los panales y ordenan a las obreras que se deshagan de ellas. También son muy resistentes a las enfermedades: quiero que mis abejas hereden estas particulares ventajas.” 

Phil también sugiere que el número de abejas ha aumentado aunque de manera razonable. "Las abejas están padeciendo problemas, pero suelen ser problemas que tienen que ver con la raza humana: las termitas Varroa destructor que se han extendido por todo el mundo son un efecto secundario de la industria de la apicultura y de la amenaza de la agricultura química." 

“La población de abejas del Reino Unido es directamente proporcional al número de apicultores. Y hemos crecido en los últimos cinco o seis años, así que eso les da a las abejas de miel una ventaja sobre el resto de especies, como los abejorros o las abejas solitarias, que necesitan arreglárselas por sí mismas y por lo tanto 
se encuentran más amenazadas.”

Teniendo en cuenta la importancia de las abejas en la naturaleza, quizás crear hábitats y colmenas salvajes para proporcionarles hogar y protección sea una responsabilidad que no debemos ignorar.

 

Participa:

http://www.naturalbeekeepingtrust.org/

http://www.biobees.com/

http://www.bbka.org.uk/