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Una conversación (nada fácil) sobre acné

En el Reino Unido, el 30% de las personas tienen acné y, hace unos años, yo pasé a formar parte de ese número. Después de dejar las pastillas anticonceptivas, mi rostro comenzó a llenarse de granos como nunca antes. Y no se trataba solo del típico brote que coincide con el periodo, sino de acné rojo, doloroso e inflamado. Lo peor fue que comencé también a cambiar mis hábitos. Hasta ese momento me encantaba salir sin maquillaje, pero la base y el corrector se conviertieron en mis básicos inseparables. Recuerdo que me daba vergüenza hasta que me viese el cartero con la cara lavada.

Desde entonces, ha habido algunos movimientos en las redes sociales a favor de la diversidad, tanto del cuerpo como de la piel, centrados en rechazar la idea de perfección que siempre nos presentan. La blogger Em Ford, del blog My Pale Skin, fue una de las influencers que lo inició todo. Su vídeo You Look Disgusting, que se hizo viral en 2015, mostraba los comentarios de odio enviados por algunos usuarios tras enseñar el acné que sufría. Ahora, si buscas acné en Google, puedes encontrar más de tres millones de imágenes de hombres y mujeres que hablan abiertamente sobre sus problemas con esta afección de la piel.

Me pregunto si todo esto me hubiese ayudado a sentirme segura cuando yo misma me enfrenté a este reto. No lo tengo muy claro. Es complicado después de toda una vida de anuncios de rostros perfectos, lisos y sin una sola imperfección. Si lo piensas bien, muchas conversaciones sobre belleza se reducen a la piel, como cuando se habla de "belleza natural" (un término que por cierto detesto). Nuestra cultura nos ha enseñado que necesitamos una tez impecable para parecer más jóvenes, atractivos y sanos.

La realidad, sin embargo, parece estar reclamando su lugar en los medios y la cultura popular. Ya se dan pasos de gigante en algunos sectores, por ejemplo, en el Reino Unido un anuncio de compresas representa la sangre de color rojo por primera vez, en vez de verter líquido azul, como se hacía hasta ahora. Algo que también está empezando a pasar en los anuncios de cuchillas, que no suelen mostrar un solo pelo, sino piernas y axilas lisas. Eso sí, el camino que queda por recorrer en los anuncios de belleza y cuidado facial es todavía largo.

Este es un tema para debatir con otras personas que también sufren acné y descubrir si hemos progresado. Gemma, una joven británica de 26 años, defiende que todavía queda mucho por hacer. “Aún no se habla lo suficiente, en los anuncios de correctores de cobertura alta aparecen chicas con una piel increíble y no representan la vida real”, explica y luego añade: "Hay un montón de tutoriales centrados en esconder el acné y eso está bien, lo entiendo perfectamente. Pero también debería haber libertad para mostrarlo si es lo que quieres”. 

Pero, lo cierto es que los tutoriales sobre maquillaje para cubrir el acné están más de moda que nunca. Algunos defienden que estos vídeos pueden transmitir el mensaje equivocado, pero en realidad solo es una forma más de empoderar a las personas.

La experta en maquillaje @Karishmua, cuya cuenta en Instagram cuenta con 60.000 seguidores, pronto atrajo la atención de los usuarios con sus tutoriales de maquillaje, donde mostraba cómo camuflar el acné. Ahora admite que las reacciones de la gente han variado mucho con el tiempo. “Al principio recibía muchos comentarios negativos diciéndome que dejase repirar la piel, que la estaba dañando… pero también obtengo muchas respuestas positivas de gente que ahora se siente más segura. Tener acné me hizo muy insegura. Ir por ahí sin maquillaje me parecía algo imposible. Pero, a ojos de los demás, llevaba demasiado. No siempre estoy de acuerdo cuando la gente dice 'sé más natural, quiérete'. Sí, claro que tenemos que aceptarnos a nosotros mismos, pero no siempre tengo por qué mostrar mi acné si no quiero".

A Gemma le pasaba exactamente igual: “Para mi autoestima era horrible, engordé y me sentía decaida con mucha frecuencia y, además, dejé de utilizar maquillaje porque pensaba que a mi piel le quedaba horrible. Y encima si había hecho un esfuerzo y seguía siendo horrible, la gente me juzgaría más aún". 

Para muchos activistas en defensa del acné, en las redes sociales la clave es cambiar la perspectiva y mostrar más diversidad de pieles, con imperfecciones. Porque, aunque no hay nada malo en utilizar maquillaje para aumentar la confianza, la idea es transmitir que el acné no es algo de lo que avergonzarse.

Esa fue la idea de Kat Armanious cuando inició su perfil @my.beautiful.acne en Instagram. “Estaba cansada de fingir que mi acné no existía. Me empecé a aburrir de estar siempre lamentándome y pensando en la piel que tenía antes, como cuando coges peso y piensas en el pasado. También comencé a mirar mis fotos de hace tiempo y a pensar ‘qué bien tenía la piel’ y no me estaba permitiendo disfrutar del aquí y el ahora”.

Pero Kat no está sola, también Louisa Nothcote, concursante del programa británico de modelos Britain’s Next Top Model, se ha unido al movimiento, proponiendo el hashtag #freethepimple (liberar al grano). Lo único claro es que cada persona lidia con el acné de forma distinta y tiene una opinión muy variada, pero todos coinciden en algo: es importante ver representados, en los medias y en la cultura popular, el mayor número de tipos de piel posible.

“La confianza de todos aumentaría al ver pieles reales”, concluye Karishma, que añade: “Todos estamos bien sin tanto filtro. La idea de perfección deja fuera a demasiada gente. Nuestra confianza no debería desaparecer junto a nuestro maquillaje”.

Es difícil no estar de acuerdo.

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