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Tasa rosa: ¿por qué las mujeres pagan más?

¿Debería una mujer pagar más que un hombre por un desodorante? Ya lo hace. 

La tasa rosa hace que las mujeres paguen de media un 31% más que los hombre por la cosmética, según un estudio de la fundación Fawcett Society, pero ¿a qué se debe esta diferencia de precios? 

Maquinillas de afeitar, jabones, cremas y demás cosmética que hacen que salgamos del baño como nuevos, cuestan más a ellas y todo es culpa del marketing. Hablamos de productos del mismo tamaño, cantidad e ingredientes, la única diferencia es que tienen un precio más elevado, ¡ah! Y probablemente que son de color rosa.

Precisamente por eso, esta diferencia en el importe recibe el nombre de tasa rosa, que significa que a las mujeres de todo el mundo les cobran más por los productos del día a día, incluidos los cosméticos, aunque se extiende a todo lo demás. En 1994 el Estado de California estimó que, en total, las mujeres pagaban una tasa de género de 1.350 USD (1.097 €).  

También el diario británico The Times realizó un estudio para comprobar esa diferencia y descubrió que los productos femeninos llegaban a costar hasta un 37% más: desde vaqueros hasta juguetes de niños. Y, ¿qué hay de España? Más de lo mismo, a las mujeres les toca pagar hasta un 24% más por lo que compran, según un estudio del comparador de precios idealo.es. Cifras que no son muy esperanzadoras, teniendo en cuenta la brecha salarial, por la que ellas cobran un 23% menos.

Ya hay gente que lucha para acabar con la tiranía de los precios, es el caso de Stevie Wise, activista por la igualdad, que decidió enfrentarse a una cadena de farmacias y cosmética para que igualaran los precios de los productos de valor similar. Y, aunque su reivindicación tuvo cierto éxtito, Wise no cree que este pequeño avance sea suficiente.

“Se trata de ser honestos con los clientes. En los supermercados, por ejemplo, las cosas están separadas por géneros, lo que hace muy difícil comparar precios”, explica Wise.

“El marketing en este caso es engañoso porque hace creer que los productos son completamente diferentes, cuando en realidad no lo son. Las cosas no pueden seguir así, esta situación es insultante para los clientes y la gente se está empezando a dar cuenta. Los negocios tienen que ponerse las pilas”, continúa.

Tal y como explica la activista, cada vez son más los que denuncian esta diferencia de precios y reclaman productos unisex, en los que prime la calidad, ingredientes y efectos.

“Está claro que la tasa rosa se aplica porque hace que fabricantes y vendedores ganen más dinero. Pero es la gente la que debe decidir si quiere comprar algo o no, es un derecho como consumidor y una libertad que no se está respetando”, aclara Wise.

Pongamos por caso un desodorante. Mismos ingredientes, misma cantidad e igual función: evitar que olamos mal. ¿Que impide que el precio sea el mismo para todos?

“Cuando creamos y fabricamos desodorantes, el género no es precisamente algo que tengamos en cuenta, es su funcionalidad. Lo único que importa es cómo quieres oler o qué aroma te gusta más, en función a eso escoges uno u otro”, explica Helen Ambrosen, científica cosmética y cofundadora de Lush.

Y es que el sudor es cosa de todos, no solo de unos pocos, y la forma de combatirlo suele ser también la misma para todas las personas.

“Es una fórmula muy simple: todos sudamos y si no nos bañamos, olemos. Todo esto tiene más que ver con la cultura, el clima, la actividad de cada uno, que con el género”, añade Helen.

Por eso, la cofundadora insiste en que la calidad de un producto es la que debe determinar su precio.

“La primera pregunta que nos hacemos es si el producto funciona y las personas estarán contentas con él. Todo gira en torno al producto y los ingredientes, cuando añadimos palo de rosa y sándalo, tenemos que encontrar la mejor manera de que estos aceites esenciales cuadren en la fórmula y que, además, tengan un precio justo”, concluye.

Estas son solo algunas de las razones que explican por qué desodorantes, body sprays, champús y demás productos cosméticos deberían ser unisex.

“El género no es algo a tener en cuenta cuando creamos desodorantes, sino su funcionalidad". Helen Ambrosen, cofundadora y científica cosmética.

Comentario (1)
1 comentario

digualcortes

hace 6 meses ago

poco se habla de que unos pantalones vaqueros de mujer cuesten 15€ mientras unos de hombre no consigan bajar de los 30€, existe también desigualdad en otros ámbitos del consumo pero no solo afecta a las mujeres
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