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¿Cómo se hace el maquillaje sin embalaje?

Lo primero es colgar el abrigo. Después, fuera zapatos. Sigue por los pantalones: desabrocha y baja la cremallera… y así, hasta que solo queden los calcetines. También puedes quitártelos (eso es cuestión de gustos). La verdad es que desvestirse es un acto rápido, de apenas unos gestos. No se puede decir lo mismo de desnudar la cosmética, eso cuesta un poco más.

 

El primer paso para inventar una fórmula naked es haberlo intentado unas 14 veces antes. “Aquí hay 15 versiones diferentes de la fórmula”, dice Jemma, inventora de productos de Lush, mientras revisa su portátil, y añade: “Todas ellas han nacido de algo distinto, hemos ido de una cosa a otra”. En realidad, para afinar al máximo, diremos más de 15.

En 2016, Jemma se puso manos a la obra para dar un cambio al maquillaje de Lush, el primer lanzamiento de la nueva gama consiste en 40 bases sólidas y libres de plástico. Esta novedad se llama Slap Stick y podrás probarla por primera vez en Lush Labs. Las estanterías del laboratorio de Jemma muestran el proceso de creación de estas bases, que están por todos lados. Así que nos invitó para que lo viésemos (y, gracias a internet, también a vosotros).

La historia de Slap Stick empieza en la estantería de los pintalabios de Jemma. “Primero, tenía que conseguir que algo que normalmente es líquido, o va envasado, se mantuviera en pie, desnudo y sin embalajes”, dice Jemma. Como es lógico, primero se fijó en los pintalabios para inspirarse. Desenvolvió algunos de los que Lush vendía y los dejó fuera para ver cuánto tardaban en secarse. Pero no se secaron, así que Jemma se dio cuenta de que había dado con un buen punto de partida: “prácticamente se trataba de una fórmula de color labial que se convirtió en una hidratante”, explica.

Dos ingredientes que marcaron la diferencia (y otro que no)

Como hacen los grandes chef, Jemma se guía por corazonadas cuando inventa productos: “Soy muy táctil. En mi cabeza me hago una idea de cómo funcionará cada ingrediente, solo sintiéndolo, tocándolo y cosas así”.

Algo que no encontrarás en la fórmula final es la manteca de frutos secos: “Pensé en utilizar un montón de mantecas, pero algunas personas son muy sensibles a este ingrediente, sobre todo a la de cacao, y otras tienen la sensación de que no se asienta bien en la piel. La verdad es que pueden ser demasiado espesas. Y dije, una vez que las mezcle con los pigmentos la cosa no va a resultar”.

La cera de cáscara de naranja es uno de los ingredientes que pasó la prueba: "Cuando pienso en la peladura de la naranja, pienso en que crea una capa alrededor de la fruta, protegiéndola. Eso es justo lo que hace. La naturaleza la ha diseñado para eso”, aclara Jemma, que añade: “Me encanta pensar en cosas como esa”.

El aceite de coco virgen extra es otro de los ingredientes que se hizo un hueco en la fórmula. “Lo bueno de este ingrediente es que se deshace a temperatura ambiente. Así que eso es más técnico”, explica Jemma entre risas, antes de añadir que el aceite de coco es popular por sus propiedades hidratantes, que dejan la piel resplandeciente.

Ciencia y arte se mezclan, también naturaleza y retratos.

Además, Jemma, que está aprendiendo a hacer retratos y pinturas al óleo, sabe bastante sobre la teoría del color. De forma casual, esta experiencia fue importante en el desarrollo de la nueva gama de maquillaje. "Encontré la paleta de Zorn y me di cuenta de que se correlacionaba con el trabajo que estaba haciendo para desarrollar los tonos de las bases. Por suerte, me ayudó a conseguir los colores finales que tenemos aquí".

La paleta de Zorn, que toma el nombre del innovador artista sueco Anders Leonard Zorn, es una paleta limitada que solo utiliza blanco titanio, amarillo ocre, rojo cadmio y negro marfil. Aunque el propio Zorn utilizaba también otros colores la paleta se ha hecho muy popular entre los pintores, sobre todo como herramienta para dibujar tonos de piel. Cuando Jemma se dio cuenta de que los cuatro colores de la paleta se podían mapear en la gama de óxidos de hierro que normalmente se usan para dar color a los cosméticos, comenzó a crear los tonos de las bases, de la misma forma en que se combinan las pinturas al óleo. La amplia gama de la inventora empezó a tomar forma después del feedback que recibió en el último Summit de Lush. "Todos los tonos nuevos son una combinación de algunos (o de todos) los colores de la paleta", cuenta Jemma.

Jemma fue coloreando los tonos cálidos, fríos y neutros a partir de pigmentos amarillos, rojos y, a veces, negros. "Se trata, literalmente, de hilar fino", explica Jemma, que añade: "Lo piensas bien, tratas de adivinar, haces tus conjeturas y, cuanto más lo piensas, más cerca estás de la respuesta correcta. Ahora consigo muchas más cosas a la primera que antes”. Los experimentos y la experiencia han llevado a Jemma a crear 40 tonos diferentes de bases de maquillaje hechas a mano, adaptando la mezcla de pigmentos para asegurar que la combinación de colores fuera lo más perfecta posible.

Las bases de maquillaje sólidas son fruto de la pasión y de la creatividad en grupo, tal y como defiende Jemma: "Hace 13 años que trabajo en Lush y en este tiempo he desarrollado muchos productos, para ello he tenido que reflexionar sobre los que ya he creado con otros colegas inventores y con los fundadores de la empresa, aunar mentalidades y pensar en nuevas ideas. No siempre se sabe de dónde provienen las ideas porque rebotan entre sí".

"Yo proceso las cosas internamente. Entonces cuando hago cualquier cosa, luego me paso mucho tiempo dándole vueltas. Mis pinturas en casa, solo tienen que ver conmigo. Pero trabajo en una empresa donde hago cosas también para otros, por lo que todas mis ideas tienen que ver con algo mayor: lo que la empresa busca”, reflexiona Jemma.

Las bases Slap Stick son las primeras de la gama de maquillaje desnudo, pero otros productos esperando en las estanterías de Jemma. Sé el primero en probarlas en #LushLabs.

 

 

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