Envío gratis a partir de 50€ | Paga en 3 plazos sin intereses | Más info

DESTACADO

LA ANSIEDAD ES TU ALIADA: Descubre cómo hacer las paces con ella para que se pueda marchar.

La ansiedad es una alarma que nos avisa de que hay algo que cambiar. Es una respuesta adaptativa que nos prepara para una situación que percibimos como una amenaza o peligro. Como toda emoción, cuando la ansiedad aparece viene a darnos información y tiene una función: Su función es protegernos.

El problema se da cuando la ansiedad se mantiene activa durante un período de tiempo muy prolongado y a un alto nivel de intensidad. En el mundo primitivo, vivíamos en un entorno de resultados inmediatos. Por ejemplo, si un tigre aparecía, teníamos tres opciones: o salir corriendo o paralizarnos para que no nos viera o huir. En cuestión de no más de un rato sabríamos si habíamos sobrevivido o no. Sin embargo, ahora vivimos en un entorno de resultados futuros. Si el desencadenante de nuestra ansiedad es si vamos a llegar a final de mes o no, puede que nos mantengamos en estado de ansiedad o alerta durante un mes o más.

La ansiedad tiene un elemento cognitivo de preocupación (Que puede estar basado en un contexto real o no) y una respuesta fisiológica de estrés que proviene normalmente de un estresor. Llevamos más de un año de pandemia caracterizado por mucha incertidumbre. Como consecuencia, los niveles de ansiedad han subido significativamente y nuestro sistema no está preparado para estar en un estado de alerta o ansiedad constante.

La conocida fatiga pandémica y otros factores propios de este contexto, como la falta de contacto físico con otras personas, los confinamientos, la falta de contacto con la naturaleza pueden dificultar la gestión de la ansiedad. Aún así, y pese a las circunstancias, hay mucho que podemos hacer para sentirnos mejor y reducir nuestro nivel de ansiedad.

¿Qué podemos hacer a nivel individual?

- Pedir ayuda: A poder ser profesional. A lo largo de una vida todas las personas vamos a necesitar ser ayudadas. A veces no podemos por nuestra cuenta y no pasa nada.

- Respirar conscientemente y meditar: Es incompatible estar hiperventilando y tener un ritmo de respiración calmado al mismo tiempo. Si nos enseñaran a respirar muchos de los problemas que tenemos se solucionaría. Una buena idea es ponerse unas cuantas alarmas a lo largo del día para pararse a hacer 10 respiraciones y conectar con el cuerpo.

- Mover el cuerpo: Es una de las mejores formas de segregar todos los químicos naturales a los que llamamos el cuarteto de la felicidad: Oxitocina, Dopamina, Serotonina y endorfinas. El ejercicio ayuda enormemente con la ansiedad.

- Permitirnos sentir y expresar nuestras emociones a través de la creatividad: Todas las personas somos creativas y el arte puede convertirse en un gran aliado para gestionar los momentos de más ansiedad y procesarlos.

- Crear momentos de conexión con nosotros y nosotras mismas y con los demás: Crear espacios para el auto-cuidado y el auto-mimo y para pasar ratos de calidad con personas que nos nutren. Es un pilar esencial.

Sin embargo, ¿qué podemos hacer a nivel social? las emociones se contagian, tanto la ansiedad como cualquier otra emoción y el hecho de que tantas personas estén sintiendo fatiga emocional y estrés o ansiedad hacen que pueda suponer un reto mayor gestionar nuestra ansiedad y relacionarnos con la ansiedad de personas queridas.

Necesitamos combatir la pandemia silenciosa de la ansiedad en comunidad, y cuando hablo de combatir, no me refiero a la ansiedad en sí, sino las razones que la están desencadenado y que están haciendo que las cifras se disparen.

Como dice Mario Alonso Puig, algo debe estar fallando en el mundo civilizado cuando los fármacos más recetados son los ansiolíticos y los antidepresivos. No podemos seguir haciendo oídos sordos y esperando a que este problema se solucione simplemente de forma individual. Es necesario llegar a entender la raíz del problema para así poder realizar los cambios oportunos que nos permitan vivir de una manera más calmada, más disfrutable y más consciente.

A nivel individual hay muchas cosas que podemos hacer: Meditar, hacer ejercicio (cuerpo y mente están unidos), ir a terapia si nos lo podemos permitir y crear buenos hábitos de auto-cuidado para sentirnos mejor. Sin embargo, ¿qué pasaría si uniésemos fuerzas? ¿Qué pasaría si abordásemos la pandemia silenciosa de la ansiedad en comunidad? En equipo podemos conseguir mucho más.

¿Qué podemos hacer a nivel colectivo? ¿Qué cambios necesitamos realizar en nuestro entorno para sentirnos mejor?

- Hacerlo público: Necesitamos romper el tabú y el estigma que sigue existiendo en relación a la ansiedad. Para ello, necesitamos dejar de esconder la ansiedad cuando aparece. Necesitamos que se hable de ella en los medios, que las personas con influencia naturalicen hablar de su existencia y que se abra conversación y debate para que las personas que sufren ansiedad dejen de sentir que son las únicas y se pueda
avanzar.

- Poner la salud mental en valor: Necesitamos dar un espacio a la salud mental tanto en la sanidad como en la educación. ¿Cómo cambiaría nuestra relación con la ansiedad si desde pequeños nos enseñasen a gestionarla? Si en vez de reaccionar ante o reprimir nuestra ansiedad, aprendiésemos a responder y
escuchar la información que nos da. Necesitamos empezar a dar el mismo valor a la salud mental que a la salud física, porque están totalmente relacionadas y son igual de importantes.

- Abordar el problema desde la raíz: Necesitamos empezar la lluvia de ideas que nos lleve a entender cuál es la raíz del problema. ¿Qué cambios necesitamos hacer en nuestra sociedad para vivir de una forma mas calmada? ¿Qué necesitamos priorizar?

Todo esto puede sonar utópico o inviable, tendemos a menospreciar el valor de las pequeñas acciones sin darnos cuenta de que su efecto es exponencial. Cada granito de arena cuenta en el cambio social y hasta que no se empieza a hablar de un tema no se empieza a transformar.

 

Ixi Ávila - Festival de la Ansiedad

 

 

Comentarios (0)
0 Comentarios