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La agricultura vegana, un paso por delante

La mayoría de la gente reconoce a los veganos como aquellas personas que no comen o usan productos animales. Hace una década, a la mayoría nos hubiera costado encontrar a una de estas personas en nuestra escuela, trabajo o barrio, pero los tiempos están cambiando y el veganismo se ha convertido en un estilo de vida cada vez más popular y extendido en Occidente.

 

Elegir un estilo de vida vegano se está convirtiendo en una elección cada vez más fácil por la diversidad de opciones, especialmente en comparación con las que había hace una década.

Dicho esto, y a pesar de su creciente popularidad, el veganismo todavía presenta desafíos. Evitar el consumo de todo lo relacionado con la industria animal requiere planificación y un pensamiento consciente, sobre todo cuando se trata de la compra de alimentos. Muchos veganos se preguntarán si todas sus compras se ajustan completamente a su ética y algunos coincidirán en la opinión de que cualquier producto -incluyendo legumbres, frutas y verduras- que se cultive con la ayuda de estiércol o fertilizantes de harina de huesos no son estrictamente veganos.

 

Conoce la agricultura vegana

En respuesta a la demanda creciente de productos veganos, existe un pequeño número de proveedores de alimentos del Reino Unido que están explorando la práctica pionera de la agricultura vegana, que no utiliza ningún fertilizante de origen animal en los cultivos.  

En su lugar, en los cultivos se utiliza un fertilizante "alternativo verde", que consiste en cultivar primero plantas fijadoras de nitrógeno -que fijan este elemento en el suelo- para luego volver a arar el suelo, aumentando el contenido de nutrientes y preparando el terreno para un cultivo vegano.

Este método no es nuevo. El poder de las plantas fijadoras de nitrógeno ha sido aprovechado durante milenios:

"El maíz, los frijoles y la calabaza se han intercalado durante miles de años, proporcionando a los indios mayas y a las tribus nativas americanas cosechas abundantes", escribe Heather A. Miller de la Universidad de Illinois en su revista Effect of Native American Bean-corn Biculture Planting..

Los científicos saben ahora que este método de cultivo intercalado tiene mucho éxito debido a la existencia de una serie de bacterias simbióticas (el rhizobium es una de ellas). Estos ingeniosos organismos se hacen un hueco en las raíces de las leguminosas, dándoles la habilidad de convertir el nitrógeno atmosférico en amoníaco fertilizante.

En resumen, las naciones mayas y nativas americanas estaban cultivando de forma vegana antes incluso de que el término existiera.

 

La agricultura vegana causa menos daño al medioambiente

El estiércol no orgánico suele proceder de animales alimentados con piensos importados. Los agricultores no ecológicos que compran pienso en el extranjero contribuyen al impacto medioambiental perjudicial de su transporte, quemando inadvertidamente combustibles fósiles para hacerlo.

La organización ProVeg International defiende que "la agricultura biovegana (vegana) es la forma más positiva de agricultura, en relación a todos los grandes problemas ambientales y al cambio climático".

Otro beneficio clave de la agricultura vegana es que no se utilizan pesticidas ni organismos genéticamente modificados. En su lugar, se promueve la diversidad de especies vegetales -que ayuda a prevenir la propagación de plagas- mediante el cultivo de plantaciones mixtas y la adopción de un programa equilibrado de rotación de cultivos que, en la mayoría de los casos, significa que también se reduce el uso de maquinaria agrícola.

A medida que las reservas de petróleo se hacen cada vez más escasas, "la agricultura biovegana podría garantizar mejor el suministro futuro de alimentos", dice Kristin Höhlig, ejecutiva de campaña de ProVeg International.

 

La agricultura vegana es más eficiente energéticamente

Hoy en día, las mayores emisiones humanas de óxido nitroso que dañan la atmósfera están sustancialmente vinculadas al procesamiento de fertilizantes nitrogenados y estiércol utilizados en la agricultura convencional.

Los gases emitidos por el ganado, combinados con sus productos de desecho de estiércol, contribuyen actualmente a más de un tercio de las emisiones mundiales de metano. Este gas calienta el mundo veinte veces más rápido que el dióxido de carbono.

En su artículo "What's new down on the farm" el expresidente del Instituto Cary de Estudios de Ecosistemas, Bill Schlesinger, afirma que algunas de las mayores emisiones de gases de efecto invernadero inducidas por el hombre provienen del ganado vacuno y del monocultivo de arroz.

Por lo tanto, al establecerse fuera de las industrias convencionales de la agricultura animal, la agricultura vegana aporta menos gas metano al calentamiento global y requiere menos energía para producir cultivos, lo que en conjunto resulta en una huella de carbono mucho más baja.

 

Siguiendo los pasos del movimiento orgánico

Con la evidencia científica que apoya tanto los beneficios ambientales como los éticos del veganismo, ¿se producirá un aumento en el número de proveedores especializados en productos veganos?

"La agricultura vegana está dando sus primeros pasos, así que, al igual que la agricultura orgánica hace treinta años, necesita impulso y demanda para avanzar. Creemos que la agricultura vegana es realmente la única forma de cultivar que se puede sostener en el futuro", dice Woj Gawor, fundador y director general de Plant Curious, el primer servicio de entrega de cajas de comida vegana del Reino Unido.

Woj Gawor Plant Curious Veganics
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