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9 trucos para reducir la contaminación de tu ropa

La industria de la moda está cambiando, cada vez son más los que apuestan por una forma sostenible de hacer ropa. Ahora es más cool encontrar una joya de hace tiempo en una tienda de segunda mano o customizar alguna prenda olvidada al fondo del armario. Esta nueva tendencia se impone a la llamada fast fashion o moda rápida. Únete: es guay, es ético y es sostenible.

Queremos ropa barata, queremos mucha y la queremos ¡ya! Pero ¿qué pasa después con todas las prendas que compramos? La mitad de la ropa de nuestro armario “hace más de un año que no se usa”. En Europa, cada año, 8 millones de toneladas de ropa acaban en la basura. Y no solo la que adquirimos para después desechar, también todas las prendas que nunca llegan a salir de una tienda, porque nadie las ha querido.

Cada vez más creativos, diseñadores y fabricantes demuestran que comprar ropa de forma ética es mucho más sencillo de lo que parece. Fashion Revolution es una de las organizaciones que lucha por conseguir mayor transparencia en las cadenas de suministro de ropa. Cada año, piden a los consumidores que se hagan “un label selfie”, es decir un selfie con la etiqueta de su prenda de vestir favorita, que etiqueten a la marca y publiquen la foto en sus redes sociales con el hashtag #quienhizomiropa. Este es un primer paso para convencer a las marcas de que deben asumir la responsabilidad de las condiciones de trabajo de su cadena de suministro.

“El centro de todo es la sencillez. Quiero conocer y honrar a las personas que han hecho mi ropa, porque de alguna forma, existe una conexión. La campaña pone el foco en los trabajadores de la industria, que son completamente invisibles. Queremos hablar del tema y crear conciencia”, explica Orsola de Castro, diseñadora de moda y fundadora de Fashion Revolution.

Esta iniciativa es también un recordatorio de que todos somos parte del problema. La industria de la moda se ha convertido en la segunda más contaminante del planeta, solor por detrás de la del petróleo.

Toma nota de los pasos que puedes seguir para reducir el impacto de lo que compras:

1. Ama tu ropa

Si consigues alargar la vida de una prenda 3 meses, estarás reduciendo los desperdicios, el agua y la huella de carbono de un 5 a un 10%. Sácale un poco más de partido a la ropa y piénsalo dos veces antes de tirarla.

2. En busca de una ganga

Únete al reto de las tiendas de segunda mano y acude a ellas siempre que puedas. Cuando necesites una prenda de vestir, prueba en uno de estos comercios primero, puede que acabes encontrando una ganga que no tenga nadie más.

3. El trueque del siglo XXI

El trueque del siglo XXI se llama también “tiendas gratis”, una manera consciente y sostenible de adquirir ropa o cualquier cosa que necesites. Estos espacios se basan en la redistribución de recursos, que es básicamente conseguir algo que necesitas, cambiándolo por otra cosa que ya no usas. La única norma: no dejes cosas que tu no te pondrías.

4. Coser y cantar

¿Tienes jerseys o calcetines con agujerillos? No hay problema, todo tiene solución con un buen zurcido. Intenta arreglar la ropa siempre que puedas, si la costura no es lo tuyo, déjalo en manos de un profesional, seguro que en tu barrio encuentras más de una tienda de arreglos, una opción más económica que adquirir algo nuevo. Si buscas inspiración, echa un vistazo a The Good Wardrobe, una plataforma que te ayuda a prolongar la vida de tus prendas favoritas.

5. No lo compres, ¡alquílalo!

¿Tienes algún evento elegante y no sabes qué ponerte? Evita comprar nuevos outfits y alquílalos. Ahorras espacio en el armario y vas siempre a la última.

6. Trapos y harapos

Si has llevado alguna prenda a arreglar o le has cogido el bajo al pantalón, utiliza la tela sobrante para hacer trapos o guárdala, puede que la necesites en un futuro. Los pantalones suelen romperse por la zona de la entrepierna, así que siempre puedes utilizar la tela sobrante para hacer un remiendo.

7. “Life in plastic” no es tan “fantastic”

A pesar de lo que pudiera decir Aqua, el plástico no es tan fantástico. Algunas prendas de vestir tienen microfibras y al lavarlas liberan contaminantes diminutos en ríos, lagos y océanos, lo que puede tener un impacto muy negativo en la cadena alimentaria. Intenta cambiar la ropa de poliéster por materiales naturales, como el algodón orgánico. También hay bolsas para la lavadora que atrapan las microfibras.

8. Mejor calidad que cantidad

Busca productos de mejor calidad, tampoco hace falta gastarse un pastón, pero opta por opciones algo mejores. Así tendrás una prenda más duradera y reducirás la contaminación.

10. Hazlo con tus propias manos

Una buena opción es reciclar las prendas con tus propias manos. Solo necesitas un poco de hilo de coser y algo de paciencia. Bueno, quizás, también unas clases o talleres, busca en tu barrio y únete a un grupo. Así podrás convertir esa camiseta, que está rota desde hace tiempo, en una bonita mochila.

Los cambios son siempre importantes. Tanto los grandes esfuerzos como los no tan grandes. Todos y cada uno de ellos tienen un impacto. Orsola cree que la ecuación es muy sencilla: "Cuando actuas, te conviertes en un activista. Empieza por tu armario".

Únete a la revolución de la moda, vamos a conseguir que cada outfit cuente.

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